Entre 2014 y 2020, y en el marco de la Campaña Detox de Greenpeace, Lidl ha trabajado en la eliminación de sustancias potencialmente dañinas en la producción textil y de calzado de sus marcas propias. En diciembre de 2014, Lidl fue la primera cadena de distribución alimentaria en formar parte de dicha Campaña Detox.

El Compromiso Detox de Lidl consistía en dejar de utilizar por completo en sus marcas textiles propias aquellos grupos químicos que Greenpeace considera peligrosos en la producción textil y de calzado hasta 2020, o bien reemplazarlos por sustancias seguras. Esto haría posible mejorar las condiciones de producción a nivel socioambiental en la industria textil y de calzado.

En 2020, en Lidl podemos afirmar que hemos sido capaces de reducir en gran parte la utilización de químicos dañinos para el medio ambiente en nuestra producción textil y de calzado, reduciendo así también el impacto negativo sobre el ser humano y el medio ambiente.

El siguiente informe detalla la estrategia de Lidl en este sentido, ofreciendo una visión general de los logros que hemos alcanzado entre 2015 y 2020, y resumiendo las medidas y los resultados del año 2019. Además, este mismo documento ofrece un panorama general sobre los objetivos que, como compañía, seguimos persiguiendo con el fin de lograr una producción textil y de calzado más sostenible.