Cultura Directiva

Cultura Directiva

El mundo está cambiando a gran velocidad y Lidl trabaja incansablemente para no dejar nunca de aprender, adaptarse y evolucionar. Estas transformaciones se notan en la sociedad, con una transformación demográfica evidente y en un mercado cada vez más global, que no deja de plantear nuevos retos. Lidl está en un proceso de evolución y la compañía no quiere quedarse quieta.

Tomando como referencia los principios de empresa y los valores de la compañía -dinamismo, competitividad y creación de oportunidades-, Lidl ha definido los cinco pilares de su Cultura Directiva, que han de caracterizar la gestión que cada responsable hace de sus equipos: liderar desde la comunicación, desarrollar personas, dinamismo y competitividad, confianza y trato justo, y asumir responsabilidades.

Liderar desde la comunicación

Para Lidl la comunicación es como su modelo de negocio: sencilla y directa. Los directivos de la compañía abordan los conflictos abiertamente y los resuelven de forma constructiva. Los líderes de lo sequipos siempre tienen en cuenta el contexto global y muestran el valor que tiene para la empresa el trabajo que realiza cada uno de los empleados. Además, implican a sus colaboradores en el proceso de toma de decisiones y cuando la respuesta a una pregunta es no, siempre les facilitan el motivo.

Los directivos de Lidl se aseguran de que sus equipos sean los primeros en estar informados de todo lo que rodea a la compañía y de que dispongan de toda la información que necesiten. Por último, valoran muy positivamente que las personas realicen preguntas, también si son críticas, y dedican el tiempo que sea necesario para responderles.

Desarrollar personas

Lidl quiere contar siempre con los mejores profesionales en su plantilla. Esa es la base de su éxito y, en consecuencia, le da máxima prioridad a este aspecto. Los líderes fomentan activamente el talento de sus equipos para que puedan crecer y desarrollarse profesionalmente. Pero para alcanzar esta meta es fundamental la implicación de cada colaborador/a.

Por un lado, el éxito de los directivos de Lidl depende del potencial y posibilidades de desarrollo de sus equipos. En esta línea, los colaboradores deben conocer en qué punto de su proceso de desarrollo se encuentran y hasta dónde pueden llegar. Por esta razón, los líderes les dan continuamente un feedback constructivo y con valor añadido.

Los directivos saben lo importante que es para sus colaboradores que se les reconozca el esfuerzo y el trabajo bien hecho. Por ello, crean un entorno de trabajo que valora su implicación y alto desempeño. Motivan a sus equipos para que den lo mejor de ellos mismos. Y dado que un buen liderazgo requiere un elevado grado de autorreflexión y autocrítica, los líderes fomentan que los equipos les den feedback para mejorar como responsables de los empleados.

Dinamismo y competitividad

Lidl es una empresa en movimiento constante. ¡No quedarnos quietos! es el lema y motor que impulsa a la compañía a cuestionarse permanentemente lo establecido. Los directivos realizan los cambios de forma activa y mantienen todo aquello que funciona.

Los líderes fomentan el dinamismo con el objetivo de promover las mejoras que necesita la empresa. Sus tareas consisten en impulsar la innovación al mismo tiempo que protegen los pilares sobre los que se sustenta su modelo de negocio. Los directivos de Lidl mantienen unos procesos definidos, ya que solo así pueden garantizar los estándares de calidad más elevados en todo el grupo y conservar la flexibilidad necesaria para adaptarse a las particularidades de cada región. Esta es la clave del éxito de Lidl.

Los líderes saben que "sencillo no quiere decir fácil". Como supermercado discount, Lidl apuesta por las soluciones fáciles frente a las complejas. Y los directivos tienen el objetivo de asegurar que esto siga siendo así. Además, aseguran su competitividad y velan por la conciliación de la vida personal y profesional. El éxito de la empresa es el eje central de todo lo que realizan y solo lo consiguen si todos funcionan como un equipo.

Confianza y trato justo

Los directivos de Lidl confían en sus colaboradores y en su capacidad para asumir responsabilidades. Asimismo, creen que todos los miembros del equipo dan lo mejor de sí mismos. Los líderes apuestan por una cultura corporativa que fomenta y anima a los empleados a explorar nuevos caminos. Además, entienden que los errores son una oportunidad para aprender y crecer.

Los líderes consideran que realizar un seguimiento es la forma adecuada para ofrecer apoyo a los equipos, no un signo de desconfianza. Este seguimiento aporta estabilidad al modelo de negocio de Lidl y les ayuda a mejorar.

Los directivos de Lidl son honrados, honestos, cumplen con sus compromisos y son consecuentes con lo que acuerdan. Valoran a cada colaborador y les tratan sin prejuicios, respetando su personalidad y capacidades. Y lo hacen fomentando un entorno de trabajo respetuoso. Los directivos de Lidl evitan utilizar su posición jerárquica y colaboran con los miembros del equipo.

Asumir responsabilidades y actuar dando ejemplo

Los directivos de Lidl tienen un compromiso con la compañía y lo asumen de forma responsable. Las tareas y responsabilidades están claramente establecidas. Para los directivos los detalles son importantes. Hacen preguntas y se interesan por el negocio, sin perder el contacto con el día a día.

Como líderes de la compañía, tienen una gran capacidad de influencia. Por ello, dan ejemplo con todas las acciones que toman. Además, ofrecen autonomía a las personas al mismo tiempo que definen unos límites claros para que tomen sus propias decisiones.

Los directivos de Lidl delegan tareas a sus colaboradores teniendo en cuenta sus capacidades y experiencia. Gestionan los recursos de manera responsable y están orgullosos del trabajo y desempeño de sus equipos, siendo esta su prioridad.